Pensamientos

Desde nuestra identidad cristiana, como Fundación que somos al servicio del Evangelio, incluimos esta sección que se actualiza diariamente: imágenes con pensamientos de creyentes comprometidos, principalmente santos, seguido de una breve reflexión; el evangelio y el santoral del día. Además, un video semanal de 3 minutos para reflexionar.

«Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (XXIII T. ORDINARIO)

Foto: R. Misas «Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» XXIII T. ORDINARIO (Mateo 18, 15-20) en las contiendas de cualquier tipo. Y para imponer los propios criterios es frecuente recurrir a la mentira, al soborno y a las amenazas más o menos veladas. Porque lo que importa es vencer al que opina lo contrario. Las sociedades y los grupos se resquebrajan y pierden fuerza cuando los que la forman pretenden imponer sus verdades que muchas veces son meras apreciaciones personales y no realidades objetivas. En este Evangelio qué bien explicas, Señor, lo importante que es la comunidad y la obligación que ésta tiene de cuidar a todos sus miembros, no imponiendo las verdades de uno sobre las de los demás, sino buscando el cuidado del más débil para llegar juntos a la verdad autentica. No, no quieres que nadie quede al margen. Los descarriados nunca deben ser arrojados fuera ni tratados con desprecio sino con cariño para que se arrepientan y sigan perteneciendo a la comunidad. No quieres, Señor, que nadie se pierda. Deseas que todos nos salvemos. Si alguno comete el error de apartarse de la comunidad debemos ir a buscarlo para que el grupo esté completo. A menudo nos lanzamos a condenar a quien no es de nuestra cuerda o al que se ha propasado haciendo lo que no debía. Eso tú no lo quieres. No quieres que condenemos a nadie sino que amemos a todos, aunque nos repugnen los errores de algunos. Por eso nos dices que ayudemos a los que están necesitados. Y nos prometes que tú estás entre nosotros cuando nos reunimos en tu nombre y buscamos ayudarnos unos a otros para crecer en el amor sirviendo a los que más lo necesitan. Que aprendamos, Señor, a caminar juntos no dejando a nadie atrás. José Serrano Álvarez (Rezando al caer de la tarde)

Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla – Santa Teresa de Calcuta

¿Quién soy yo para juzgar a nadie? ¿Quién soy yo para hacer distinciones a la hora de ayudar a los demás? Lo que se me pide es amar sin cortapisas, intereses personales o caprichos mundanos. Las gentes que están a mi lado me necesitan. Porque tienen necesidad de mi oración, mi donativo, mi palabra de consuelo, mi esfuerzo personal… Y yo debo estar presto a darles mi amor.

Evangelio y Santoral

Lucas 6, 27-38

Lucas 6, 27-38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A vosotros los que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los

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3 minutos con Dios