Pensamientos

Desde nuestra identidad cristiana, como Fundación que somos al servicio del Evangelio, incluimos esta sección que se actualiza diariamente: imágenes con pensamientos de creyentes comprometidos, principalmente santos, seguido de una breve reflexión; el evangelio y el santoral del día. Además, un video semanal de 3 minutos para reflexionar.

«Comieron todos y se saciaron» (XVIII T. ORDINARIO)

Foto: R. Misas «Comieron todos y se saciaron» XVIII T. ORDINARIO (Mt 14, 13-21) La hambruna está presente en muchas partes. También entre nosotros. Los comedores sociales de las ciudades reciben diariamente a miles de personas que acuden a recibir comida. Es cierto que algunos no son merecedores de ella porque tienen posibilidades económicas. Pero la inmensa mayoría la necesitan para seguir viviendo pues no tienen recursos con los que comprar diariamente los alimentos. Frente a los comedores sociales los restaurantes y los comedores particulares que tiran las sobras a los contendores de basura. Con lo que desperdiciamos podrían alimentarse millones de personas necesitadas. El relato del evangelio rezuma tu ternura, Señor. La gente te ha seguido, porque les cautivan tus palabras y tus hechos. Quieren estar a tu lado para que sanes sus cuerpos enfermos y cures sus almas sedientas de paz. Tus discípulos te piden que les eches pues anochece y no han comido. Tu respuesta está cargada de amor y de compromiso. Dadles vosotros de comer, no les despidáis con hambre. Cuánta hambre hay que alimentar, Señor, en este mundo nuestro. Hambre material, sí, y también hambre de paz, de fe, de concordia, de amor. Hambre real que a menudo tapamos con abundancia de materialismo insaciable y de autocomplacencias fingidas de que no necesitamos lo que realmente alimenta nuestro espíritu. A aquella muchedumbre que te seguía y tenía hambre le diste panes y peces que le sació. Y hasta sobró y mandaste que se recogiera porque no hay que desperdicia nunca el alimento. Con tu gesto, con tus palabras hoy quiero saciar el corazón para que no se vuelva insensible a las necesidades de los que menos tienen o no tienen nada. Que sepa ver que aunque sea un trozo de pan estoy obligado a compartirlo con quien no lo tiene. Ayúdame, Señor, a ser más sensible a tantas necesidades materiales y espirituales que me rodean. José Serrano Álvarez (Rezando al caer de la tarde)

Jamás debe un pecador temer ser rechazado por María si recurre a su piedad, porque ella es la madre de la misericordia – San Alfonso María de Ligorio

Estamos hechos de naturaleza humana. Por lo tanto, estamos sometidos a todas las imperfecciones. Resulta muy fácil caer en el pecado, abandonar el camino que nos lleva a Dios por los placeres y miserias del mundo. Pero si acudimos a María, nuestra Madre del cielo, si imploramos su ayuda, aunque estemos encenagados, encontraremos en ella ayuda. Porque una madre nunca abandona a sus hijos, aunque éstos no se porten como deben. No tengamos nunca miedo de acudir a María.

Evangelio y Santoral

3 minutos con Dios