Santo del día

Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en la octava de la Navidad del Señor y en el día de su Circuncisión. Los Padres del Concilio de Éfeso la aclamaron como Theotocos, porque en ella la Palabra se hizo carne y acampó entre los hombres el Hijo de Dios, príncipe de la paz, cuyo nombre está por encima de todo otro nombre.

Otros santos del día:

• En Cesárea de Capadocia (hoy en Turquía), muerte de san Basilio, obispo, cuya memoria se celebra mañana († hacia el año 379).

• En la Campania y en los Abruzos, en Italia, conmemoración de san Justino, que fue obispo ilustre por su celo y defensa de los cristianos († hacia el s. IV).

• En Roma, san Almaquio, que, asistiendo a los juegos de los gladiadores, por orden del prefecto de la ciudad, Alipio, fue muerto por ellos y contado entre los mártires vencedores († 391).

• En los montes del Jura, en la región de la Galia Lugdunense (hoy Francia), conmemoración de san Eugendo, abad de Condat, que desde su adolescencia vivió en este monasterio, donde promovió denodadamente la vida común de los monjes († 516).

• En Ruspe, ciudad de Bizacena (hoy Túnez), san Fulgencio, obispo, que, después de haber sido procurador de Bizacena, abrazó la vida monástica y, constituido obispo, durante la persecución por los vándalos sufrió mucho a causa de los arrianos y fue exiliado a Cerdeña por el rey Trasamundo. De regreso a Ruspe, dedicó el resto de su vida a alimentar a sus fieles con palabras de gracia y de verdad († 533).

• En Vienne, de Borgoña (hoy Francia), san Claro, abad del monasterio de San Marcelo, que dejó a sus monjes un ejemplo de perfección religiosa († 660/670).

• En Troyes, ciudad de Neustria (hoy Francia), san Frodoberto, fundador y primer abad del monasterio de Celle († hacia el año 667).

• En el monasterio de Fécamp, en Normandía (hoy Francia), muerte de san Guillermo, abad de San Benigno de Dijon, que al final de su vida dirigió con firmeza y prudencia a muchos monjes, distribuidos en cuarenta monasterios († 1031).

• Cerca de Souvigny, ciudad de Borgoña (hoy Francia), muerte de san Odilón, abad de Cluny, que fue severo consigo mismo, pero dulce y misericordioso con los demás. Estableció treguas entre los que peleaban entre sí y, en tiempo de hambre, ayudó a los necesitados con todas sus fuerzas. Fue el primero en establecer en sus monasterios la Conmemoración de todos los fieles difuntos, fijándola para el día siguiente a la Solemnidad de todos los santos († 1049).

• En Gablonné, en Bohemia (hoy Chequia), santa Zdislava, madre de familia, que prestó consuelo a los afligidos († 1252).

• En Gualdo Cattaneo, de la Umbría (hoy Italia), beato Hugolino, que vivió como anacoreta († s. XIV).

• En Roma, san José María Tomasi, presbítero de la Orden de los Clérigos Regulares Teatinos y cardenal, que, deseando ardientemente la instauración del culto divino, se dedicó con tesón a la investigación y publicación de textos y documentos litúrgicos antiguos, así como a la catequesis de niños († 1713).

• En Preuilly, de la región de Anjou, en Francia, beatos Juan y Renato Lego, presbíteros y mártires, que fueron degollados durante la Revolución Francesa por haberse negado a pronunciar el juramento impuesto al clero († 1794).

• En Roma, san Vicente María Strambi, obispo de Macerata y Tolentino, de la Congregación de la Pasión, que gobernó santamente las diócesis que tenía encomendadas y por su fidelidad hacia el Romano Pontífice fue desterrado († 1824).

• En la ciudad de Hasselt, cerca de Maastricht, en Bélgica, beato Valentín Paquay, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, el cual se distinguió por el admirable ejemplo de su caridad cristiana en la predicación, en el ministerio de la reconciliación y en fomentar la devoción al Rosario, y en su espíritu de humildad alcanzó una gran santidad († 1905).

• En Lvov, ciudad de Ucrania, san Segismundo Gorazdowski, presbítero, de origen polaco, que se distinguió por su amor al prójimo, por ser precursor en el empeño de proteger la vida y por fundar el Instituto de las Hermanas de San José, dedicado a atender a los pobres y abandonados († 1920).

• En Santander, ciudad de España, beato Andrés Gómez Sáez, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, que, durante la persecución contra la fe, derramó su sangre por Cristo († 1937).

• En Mirna, en Eslovenia, beato Luis Crozde, miembro de la Acción Católica y mártir, que fue asesinado en odio a la fe bajo el régimen comunista († 1943). 

• En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, en Alemania, beato Mariano Konopinski, presbítero y mártir, que, polaco de origen, falleció en la paz de Cristo a causa de las atrocidades que le infligieron los médicos († 1943).

(Del Martirologio Romano)

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Evangelio del día

Imagen con mensaje