Si la fe es capaz de mover montañas, ¿por qué dudar de que todo lo podemos conseguir confiando en quien vino a salvarnos de nuestras miserias? A menudo no logramos llegar a la meta porque desconfiamos de que, aunque somos pequeña cosa, si contamos con Él, llegaremos hasta el final, aunque nuestras fuerzas sean limitadas. Si creemos de verdad, actuaremos en consecuencia y seremos capaces de hacer maravillas.

Mateo 17, 14-20
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre que, de rodillas le dijo: «Señor, ten compasión de mi hijo que es lunático y sufre

