Imagen con mensaje

La fe no nos evita la posibilidad del pecado, sino que nos ofrece siempre una vía para salir: la de la misericordia – León XIV

La misericordia de Dios no es grande, sino infinita. Sin límites. Por eso podemos acudir a él siempre, siempre, siempre. Aunque le hayamos traicionado muchas veces. Él nos escuchará, aceptará perdonarnos y así podremos empezar de nuevo a vivir como nos pide que vivamos: amándole a él y amando a los hermanos que son sus rostros vivos que nos rodean a cada instante. Es desde la fe en esa misericordia divina desde donde podemos iniciar el cambio de nuestra vida desordenada a una vida donde se palpe la gracia del Señor Jesús.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Evangelio del día

San Agapito I

San Agapito I

En Constantinopla, hoy Estambul, en Turquía, nacimiento para el cielo de san Agapito I, papa, que trabajó enérgicamente para que el obispo de Roma fuese

Continuar leyendo »