¡Cuántas veces ocultamos nuestras intenciones reales bajo la apariencia de querer conocer la verdad! ¡Cuántas veces nos engañamos a nosotros mismos y engañamos a los demás! Buscar la verdad exige que seamos humildes y sinceros con nosotros mismos. Que vayamos dispuestos a descubrir lo auténtico, aunque nos duela, porque no es lo que nos gustaría que fuera.

Lucas 6, 20-26
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que

