Dio su vida por cada uno de nosotros. Eso sí es amor de verdad. Porque quien renuncia a sí mismo, a su propia vida, por amor a quien no lo merece, está demostrando que ama sin esperar agradecimiento. Esto es lo que también nosotros hemos de hacer: entregarnos por completo, sin poner límites, a Dios que se hace presente entre nosotros en los hermanos más necesitados.

Juan 9, 1-41
En aquel tiempo, al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento. Entonces escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo

