Nos quejamos sin motivo. Quisiéramos que todo, en nuestras vidas, fueran comodidades, placeres, alegría y vivir bien. ¡Jesús, Señor nuestro, qué alejados nos encontramos de ti! Aún no hemos entendido que sufrir, pasarlo mal, renunciar a muchas cosas y entregarnos a servir a los demás es lo que nos acerca a ti. Porque si realmente queremos ser discípulos tuyos, debemos coger la cruz y seguirte. Ser cristiano es caminar no por una senda de rosas, sino de espinas. Pero es la senda que nos lleva hasta ti.

Mateo 23, 27-32
En aquel tiempo, Jesús dijo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero

