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Por muy grande que haya sido un pecador, si se muestra devoto de María, nunca perecerá – San Hilario de Poitiers

La misericordia de Dios es infinita. El mayor de los pecadores puede, con toda confianza, acudir a pedirle perdón, pues, si el arrepentimiento es sincero, será perdonado. Si, además, va protegido por María, la Madre del Señor, ella intervendrá ante su Hijo para que sea salvado pues no permitirá que los que acuden a ella queden desprotegidos. Ser sinceros devotos de la Virgen es un eficaz remedio que siempre nos protege.

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Evangelio del día

Mateo 23, 27-32

Mateo 23, 27-32

En aquel tiempo, Jesús dijo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero

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