Una sociedad deshumanizada, como la que está adueñándose de todo lo que nos rodea, nos exige que nosotros, los creyentes en Cristo, demostremos al mundo que sus problemas se resuelven con el amor a Dios. Un amor que nos lleva a amar al hombre, que ha sido creado a imagen y semejanza del Dios misericordioso que busca nuestra felicidad aquí y en el otro mundo.

Lucas 6, 20-26
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que

