Imagen con mensaje

Quien ama no siente fatiga, ya que el amor no conoce cansancio - Santa Magdalena de Canossa

Amar a los demás, como Cristo nos ha enseñado, es reconfortante. Nunca cansa. Al contrario. Infunde mayor vitalidad. Es como si cada obra buena que hacemos para los otros se transformara en un antídoto contra la fatiga. Cuanto mejor nos comportemos con los que nos rodean, más felices nos sentiremos. Cuanto más repartamos de lo que tenemos, más libres y alegres estaremos. Cuanto más demos, más llenos de paz estaremos.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Evangelio del día

Marcos 10, 32-45

Marcos 10, 32-45

En aquel tiempo, los discípulos iban subiendo camino de Jerusalén, y Jesús se les adelantaba; los discípulos se extrañaban, y los que seguían iban asustados.

Continuar leyendo »
San Pablo VI

San Pablo VI

En Catelgandolfo, en Italia, san Pablo VI, papa, que llevó a cumplimiento particularmente el Concilio Vaticano II y dio inicio a numerosas iniciativas, signo de

Continuar leyendo »