Imagen con mensaje

Quien ama no siente fatiga, ya que el amor no conoce cansancio  – Santa Magdalena de Canossa

Amar a los demás, como Cristo nos ha enseñado, es reconfortante. Nunca cansa. Al contrario. Infunde mayor vitalidad. Es como si cada obra buena que hacemos para los otros se transformara en un antídoto contra la fatiga. Cuanto mejor nos comportemos con los que nos rodean, más felices nos sentiremos. Cuanto más repartamos de lo que tenemos, más libres y alegres estaremos. Cuanto más demos, más llenos de paz estaremos.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Evangelio del día

San Agapito I

San Agapito I

En Constantinopla, hoy Estambul, en Turquía, nacimiento para el cielo de san Agapito I, papa, que trabajó enérgicamente para que el obispo de Roma fuese

Continuar leyendo »