El Espíritu del Señor nos ayuda siempre. Por eso, es bueno que acudamos a pedirle fuerzas para que nos ayude a ser más consecuentes con nuestra fe, viviendo el Evangelio como nos ha enseñado Cristo, haciéndolo de forma valiente. En esta solemnidad, El nos inundará de sus dones y podremos sentirnos fortalecidos para salir al mundo y dar testimonio de lo que somos.

Mateo 9, 9-13 – San Mateo
En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó

