¿Con qué razonamientos vamos a pedir ser perdonados si nosotros no somos capaces de perdonar? Injustos seremos si tenemos la osadía de exigir que no nos critiquen por lo que hacemos o decimos mientras nosotros juzgamos a los demás, criticamos lo que dicen o hacen y hasta nos atrevemos a sentenciar que somos mejores que ellos. Solamente quien perdona es perdonado y quien olvida los defectos de los demás puede optar a que los suyos sean también olvidados.

Juan 6, 51-58
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá

