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No puede ser que Cristo sufra hambre en los pobres, mientras yo guarde en mi casa algo con lo cual podía socorrerlos – Santo Domingo de Guzmán

Menos lamentos y más acciones. Es lo que Cristo nos pide a gritos a los que hemos decidido ser seguidores suyos. Es mucho lo que podemos hacer para mejorar esta sociedad. Con nuestra entrega a Dios y a los hermanos, lo conseguiremos. No es justo que haya hambre, soledad, injusticias… Tenemos que mitigar todos los males que nos rodean. No podemos dejar morir de hambre a nadie mientras tenemos recursos para evitarlo. Está en nuestras manos transformar el mundo.

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