Imagen con mensaje

La caridad no busca jamás la propia comodidad - San Camilo de Lelis

No puede llamarse caridad si lo que hacemos a los demás es para satisfacer nuestros propios deseos, intereses o afinidades sintiéndonos tranquilos echando una mano a los demás. Cuando se practica la caridad cristiana se siente que cuesta mucho hacerlo, que no nos resulta fácil porque en nuestro interior, incluso en el exterior de nosotros, se producen chasquidos y roturas. Pero la caridad auténtica es eso: entrega, aunque duela.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

Evangelio del día

Mateo 5, 43-48

Mateo 5, 43-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os

Continuar leyendo »