Por mucho que nos empeñemos en anestesiar nuestras conciencias con ficciones edulcoradas, no podremos cambiar la realidad histórica de que Dios nació pobre entre los pobres y se manifestó a los sencillos, a los que buscaban la verdad humildemente, a los que no tuvieron miedo a las iras de los poderosos… A Él solamente se llega desde la sencillez personal y el reconocimiento de nuestras debilidades. Le encontraremos siempre en el pobre, en el desamparado, en el inmigrante, en el de otra cultura, en el que no piensa como nosotros…

Mateo 9, 9-13 – San Mateo
En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó

