La esencia del cristianismo está en imitar al Señor Jesucristo, que es la Verdad auténtica. Y a Él solamente se llega amándole y amando a los hermanos. Tarea difícil la que tenemos por delante, pero ilusionante, porque fuimos amados por Él hasta el extremo, con su vida. Tarea a emprender cada día. Sin miedo a fracasar. Porque sabemos que nos acompaña el amor de nuestro Dios y esto nos hace fuertes en la búsqueda de la verdad desde el amor.

Lucas 10, 38-42
En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que,

