Hay que ser valientes y decir no a nuestro caprichos y deseos, que nos están presionando permanentemente. Tenemos que estar más atentos a lo que de verdad anhela nuestro corazón, que es buscar el bien. A esto es a lo que debemos dedicar todo nuestro esfuerzo. Si lo hacemos, obtendremos la paz interior que siempre que es lo que nuestro corazón ansía.

Mateo 20, 17- 28
En aquel tiempo, subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino: «Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo

